Colección de chistes cortos para postear en Twitter y hacer reír a tus amigos

Las redes sociales son un lugar para compartir todo tipo de cosas; fotos, videos, pensamientos y lo que te ocurre en el día, pero también sirven para sacarnos una sonrisa a través de un comentario divertido.

Si quieres alegrar a tus seguidores de Twitter, hoy te traemos una gran cantidad de chistes que caben en los 140 caracteres que te brinda la red social de microblogging, sacando alguna carcajada que siempre es bien recibida.

Las bromas, corresponden a diferentes temas; desde el amor y celos, a deportes y borrachos, pasando por los clásicos chistes de Juanito y algo de humor pícaro.

La mayoría de los chistes que les traemos corresponden al sitio Chistes Buenos Cortos, un lugar donde se recopilan los mejores y que, por sobre todo, caben en los escasos 140 caracteres que nos ofrece Twitter.

Elige los que más te gusten, cópialos y postealos en Twitter. Eso si, no lo hagas muy seguido, ya que podrás cansar a tus amigos.

Estaba un sacerdote celebrando una misa y dice:
¡Alabad, hermanos!
Y contesta una señora:
Y a planchad también que dejé mucha ropa.

Le dice un amigo a otro:
-¿Que tal es tu suegra?
-¡Encantadora!… de serpientes.

¿Sabes cual es la diferencia entre el papel higiénico y la cortina de la ducha?
Hum, pues no sé.
¡Ah! ¿Con que fuiste tú, eh?

¿Qué le dice una oreja a la otra?
Con tanta cera y no brillamos.

Todos mis hijos son de apellido distinto.
Carlos Distinto.

Esta era una familia tan pobre, tan pobre, tan pobre, que por no tener, no tenían ni hambre.

¿Por qué al cuaderno de lengua y literatura lo mandaron al manicomio?
Pues porque estaba “RAYADO”.

¿Se convenció usted de que mi perro lee el diario?
Su perro mira el diario, pero no dice ni una palabra.
Yo nunca dije que mi perro leyera en voz alta.

Me dijo el doctor que me tomara 3 muestras de orina, pero nada más me tome 2.. ¡Su sabor es horrible!

Hola mi amor, ¿donde estás? -En mi casa apunto d dormir ¿y tu? -En la discoteca, atras de ti muergano..! Jajaja

Un zancudo le dice a otro: Oye, ¿y tu para qué quieres ese condón? Sólo por si las moscas